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En 1979 mientras subia al poder Margaret Thatcher, hubo sendas revoluciones en Irán y Nicaragua, se celebraron las primeras elecciones municipales de la democracia, Coppola estrenó Apocalypse now  y The Clash publicaba London Calling, el día 09 de Junio venía al mundo Luis Miguel Figueiro Romay. Era una época de revoluciones inciertas, de encrucijadas, de posibilidades, un punto de inflexión en el que arrancaron varias cosas…un momento en el que inició el viaje de una persona que consiguió mucho, que nos cambió a muchos y que nos dejó demasiado pronto…

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En un pueblo sin demasiadas opciones pero cuna de grandes deportistas, “Lu” desde siempre mostró inquietud y aptitudes para la práctica de cualquier actividad física. Durante la adolescencia en el Centro Gallego de Técnificación Deportiva, compaginó sus estudios de educación secundaria con el entrenamiento de remo olímpico, siendo miembro de la selección gallega y nacional desde el 94 hasta el 97, consiguiendo varias medallas. Así, cuando volvió a O Grove continuo con el remo (esta vez en banco fijo) en el Club Amegrove donde se mantuvo durante varios años y cultivó éxitos de nuevo.

A Lu lo definía el DEPORTE, la pasión, la capacidad, la perseverancia, … Era un apasionado de la apnea y la pesca submarina, de la bicicleta, de salir a correr, de hacerlo todo y hacerlo bien. Prácticante incansable con unas aptitudes físicas y una fortaleza mental envidiables, concienzudo y perfeccionista al extremo. Un hombre que conseguía lo que se proponía desde la discreción y sin hacer ruido, que hacía fácil lo difícil, que se empecinó en poner su fortaleza y su vida al servicio de los demás y por eso  luchando contra las adversidades con las que uno se encuentra muchas veces en el camino, se centró en alcanzar una meta, en conseguir su sueño…convertirse en RESCATADOR de helicóptero.

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Y así lo hizo. Numero 1 de su promoción, una vez más consiguió lo que se había propuesto, formar parte de la familia de nadadores de rescate. MISIÓN CUMPLIDA.

Desgraciadamente la mala fortuna se cebó de nuevo con un hombre bueno y en forma de una leucemia fulminante lo arrebató de nuestro lado, no le dejó saborear su victoria…pero lejos de apagar su luz, la ha hecho mucho más fuerte porque nos ha marcado a todos, porque brilla de la forma más intensa dentro de todos nosotros  que desde aquí le seguimos admirando y queriendo.

PDT. Buen deportista y aún mejor persona. Gran hijo y hermano y el mejor de los amigos. Se fue como vivió, luchando hasta el final y en silencio. Descanse en paz.   ¡Va por ti LÚ!